EL MÁGICO PODER DEL SONIDO

Nota tras nota, la música  nos emociona:   Su vibración  nos saca de la tristeza, calma el estrés, nos hace felices, nos energiza, y si la escogemos bien, hasta puede sanarnos  física y emocionalmente.   Aunque la terapia de la música  se reconoce como una profesión en los Estados Unidos, sólo en 1950, la sanación con sonidos es una técnica casi tan antigua como la vida misma.

En la antigua Grecia, por ejemplo, existían espacios sagrados en los que la gente era sanada a través del sonido.  Pitágoras, filósofo que consideraba la música como “un algo eterno capaz de purificar el alma” utilizó una técnica a la que bautizó como Medicina Musical.  Desde siempre, los sufis han considerado el sonido como un medio para recuperar el equilibrio y, con el fin de construir una tierra pura, los budistas usaban música hermosa para ablandar el corazón de los hombres.  Los hindúes hablan del poder de los mantras para elevar la conciencia y lograr cambios a nivel físico que elevan también la vibración de los centros energéticos o chacras.  Es así como en todas las tradiciones religiosas y espirituales,  se rescata el poder sanador de la música  y su importancia a la hora de establecer comunicación con las deidades.

¿Cómo conectar con ese poder sanador?

Los mantras, son una experiencia transformadora.  Cantarlos, nos envuelve en un ambiente de armonía y paz que facilita la conexión con nuestro Yo Superior o Maestro Interior; existen mantras para relajarse, potenciar el amor, limpiar la negatividad, remover obstáculos, purificar, en fin para transformar y sanar.  Son sonidos que ayudan a la concentración profunda, nos anclan al momento presente y como lo indican sus raíces en sánscrito: “liberan nuestra mente”,  (Manas: mente y Traiate: liberar).

Los bija mantras o mantras semilla son los sonidos de cada chacra:    LAM,  VAM, RAM, YAM, HAM, OM, este último nos conecta con el sexto chacra y es también para los hindúes el sonido primigenio del Universo; escucharlos o cantarlos, activa nuestros centros energéticos purificando y equilibrando cuerpo-mente.  Los mantras de purificación, se recitan para limpiar las impurezas del cuerpo y la mente, se dice que purifican también los canales de comunicación interna y externa de nuestro sistema nervioso.   Para potencializar los resultados en la práctica diaria de Hatha Yoga o durante la meditación, se recomienda incorporar el mantra de purificación:

Om Apivitra(ha) Pvitro Wa Sarwavsthang

Gatopiwa Ya(ha) Smrit Pundrikaksham

Sa Bahayabhantr(ha) Suchihia

 

Si el propósito es alcanzar la armonía interior, se puede entonar el OM, origen y principio de todos los mantras, el sonido del que emergen los demás sonidos. El Om nos ayuda a sintonizar con la armonía del Universo y se puede entonar al principio y fin de la práctica o en el momento del día en el que lo necesites, sus efectos se perciben casi de inmediato.

Hablar del sonido como terapia, exige tomar en cuenta aspectos más allá del simple gusto, y es así como músicos, místicos, terapeutas y científicos han comprendido lo que decía Beethoven  “la música es una revelación más alta que la sabiduría y la filosofía”.  Y lo mejor es que está al alcance de todos, basta con explorar los sonidos o la música que le va bien a nuestra personalidad o a nuestro momento: busca un lugar tranquilo, cierra los ojos y ábrete a escuchar con el alma; si las vibraciones te desconectan de los pensamientos, disipan tu ansiedad y calman el estrés…  relájate y disfruta.  Si el impulso es bailar, cantar, saltar y gritar con todo el cuerpo, déjate envolver por esa extraordinaria experiencia de sanación.   Recuerda tomar a diario tu dosis de buena música.