Yoga y Biomecánica

LA BIOMECÁNICA POTENCIA NUESTRA PRÁCTICA

– “Dibuja una suaaaave sonrisa en tu rostro…”  decía, con voz suave y pausada, el profe de mis primeras clases de yoga.

– ¿Una SONRISA? Me preguntaba, mentalmente, mientras me esforzaba por coordinar respiración, pensamiento y movimiento para lograr el “Virabhad…” Dicho con honestidad, durante el frustrante intento por armar algo, medianamente parecido al Guerrero que hacía el profe, quien no paraba de hablar de los beneficios de la postura.

Yo, que seguía haciendo mi mejor esfuerzo por demostrarle al mundo que sí nací para el yoga, y sosteniendo la mirada en un punto fijo por miedo a perder el equilibrio, me sorprendí con una inquietante pregunta:  “Será que esto, de verdad, relaja? Y la respuesta fue inmediata: Frente a mí, el profe, extasiado en un envidiable Guerrero; sin esfuerzo, mirada relajada y  una suave sonrisa dibujada en su rostro.  “No sólo relaja, te eleva”, me dije mientras sonreía y pensaba: “Esto del yoga no es tan fácil como lo pintan, pero vale la pena intentarlo”.

 

Hoy, luego de algunos años de práctica, entiendo a qué se refiere Chaitanya Nitai Das, experto en Hatha Yoga y Biomecánica, cuando dice “hacer yoga es fácil, hacerlo bien, es otra cosa”.

 

Para hacerlo bien, dice Chaitanya, es preciso “poner atención al detalle, observar cómo uno coloca las manos, los dedos. Cada parte del cuerpo cuenta y la forma como cada uno de ellos se complementa e integra en una postura es importante”.   La postura perfecta no es, entonces, lo que indica el profesor; es lo que logras cuando alcanzas una práctica consciente, en la que sientes y escuchas tu cuerpo, conectas con tu respiración y disfrutas el momento, te diviertes sin poner en riesgo tu estabilidad, no hay temores de por medio.  Pero esto no se logra de la noche a la mañana, es necesario intentarlo varias veces y fallar varias veces porque “bajo ninguna circunstancia uno debe perder el entusiasmo por la belleza y la práctica del yoga”, nos dice Chaitanya.

Y para el alumno que supera el miedo a fallar, aparece un profesor experto en el arte de enseñar, un profe que sabe cuándo exigir un poco más.  En ese momento  surge la importancia de haber aprendido sobre biomecánica, un término recientemente ligado al yoga, pero que según maestros expertos como Chaitanya, necesario para entender las reacciones del cuerpo ante las diferentes posturas de yoga: “la idea de la biomecánica es entender que el cuerpo físico se mueve en una manera saludable cuando los movimientos están en armonía y el cuerpo permanece apoyado en el eje central, cuando los huesos están apropiadamente enganchados o conectados con su base, cuando los músculos protegen ligamentos y tendones durante los estiramientos”.

Una postura con una base biomecánica eficaz, dejará de ser sólo un estiramiento para convertirse en un movimiento capaz de potencializar el yoga en todo nuestro cuerpo. Al mismo tiempo, las técnicas que enseña la biomecánica soportarán las bases para fortalecer huesos, músculos y articulaciones, protegiéndolos de molestias y lesiones futuras; de esta manera nutrimos el concepto de la ASANA como una “postura cómoda” de nuestro cuerpo.

Conociendo la importancia de este tema en la práctica y enseñanza del yoga, hemos incluido un importante módulo sobre Biomecánica, a cargo del maestro Chaitanya Nitai Das, en nuestro Profesorado Hatha Vinyasa Yoga y en el que también tendremos Meditación, Ayurveda, Movimiento y mucho Bhakti.

  • Luisa Ortiz